Un privilegio y deber nos aguarda hoy: es el de Vivir y dejar vivir, es el de no malgastar el tiempo, es el de ahuyentar los miedos y abrazarnos al presente.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
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