Todos los sufrimientos y preocupaciones nos dejan huella y un coste emocional y físico importante. Hay cosas que no se pueden cambiar, no gastes energía en ello. Utiliza tus fuerzas para mejorar tu vida y la de aquellos que te rodean.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
Comentarios
Publicar un comentario