Siempre he dicho que no es lo que tenemos lo que nos hace felices, ni siquiera lo que hacemos con lo que tenemos. La felicidad depende, única y exclusivamente, de cómo cada uno utiliza el Tiempo, que para todos es el mismo.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
Comentarios
Publicar un comentario