Hemos aprendido a ocultar la culpa pensando que de esa manera nos libera. Pregúntate de qué eres culpable. Seguramente de nada.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
"El que echa la culpa a los demás tiene un largo camino por recorrer. El que no culpa a nadie, ha llegado"
ResponderEliminarEs de las Reglas de Olafo