Comenzar un día es comenzar una vida. Una vida es un regalo y compartirla con los demás un privilegio. El privilegio de vivir cada día merece gratitud y la misma gratitud es Vivir. No desperdiciemos el día.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
Comentarios
Publicar un comentario