Pensaba hoy eso que tantas veces he leído, que querer lo que tienes es el principio de la felicidad; desear lo que no tienes es el principio de la amargura. ¿Por qué no disfrutamos más de lo que tenemos?
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
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