miércoles, 7 de septiembre de 2016

07.09.2016... La España equivocada...

He terminado el día corriendo por el parque. Con unos calores extraordinarios, impensables, poco aptos para el deporte, pero que nos acompañan en estas últimas semanas como quién decide no hacerte olvidar el verano.

Y uno que trata de comenzar su disciplina deportiva, también, además, aprovecha resguardado entre los árboles, para la meditación y la reflexión.

Pensaba hoy que hay una España que vitorea y aplaude a los defraudadores o esos que guardan sus dineros en paraísos fiscales para no pagar impuestos en España, llámese Messi o Almodóvar -por ejemplo- y otra España que condena y vilipendia a quienes en su vida privada, antes de, tuvieron no sé que cuenta en dónde y por qué, simplemente por ser políticos o, hilando finamente, del PP. Y digo yo, tal vez, que visto lo visto, lo mejor es que en vez de a la política, se dediquen al cine o la fútbol.

Luego está, en esta España nuestra, el que se harta de decir NO a todo, el que dice que reunirse con el presidente es 'prescindible', que le vota que no, pero al día siguiente le llama para hablar 10 minutos nadie sabe qué ni para qué. Y encima aquél, por educación y respeto, coge el teléfono al que ni siquiera se pone o quiere hablar con él cuando debe.

Y luego está el aquél, el que, posiblemente y desde mi punto de vista, más experiencia tiene en política pero que, a sabiendas del momento en el que estamos, propone a su ex ministro, que dimitió por no decir las cosas correctas en su momento (no por nada más), para representar a España en una institución mundial, para que vuelva a dimitir del 'puesto de propuesto' a petición de quien le proponía.

Oiga, ¿ustedes entienden algo? ¿No podríamos ser, en esta España nuestra, un poco más normales?



Comienza el mejor Coach que ha dado la historia, Aristóteles, su magnífico libro 'Ética a Nicómaco' diciendo que 
"Parece que todo arte y toda investigación, e igualmente toda actividad y elección, tienden a un determinado bien; de ahí que algunos hayan manifestado con razón que el bien es aquello a lo que todas las cosas aspiran. Aunque es claro que existe una diferencia entre los fines: en efecto, en unos casos hay actividades, mientras que en otros hay ciertas realizaciones que acompañan a éstas."

No vendría mal que algunos comenzaran a leer, y estudiar, más a estos clásicos que rebosan sabiduría que hacer caso a tanto asesor listillo.

Vivimos tiempos de equivocaciones absurdas. Vivimos en una España equivocada. No sé muy bien si es producto del calor o es producto de la desidia o incompetencia.

La verdad es que yo cometo tantas equivocaciones en el día a día, que a veces creo que toda mi vida es una equivocación. Siempre termino por pensar lo mismo, que sólo a base de equivocaciones he aprendido a vivir y sobrevivir.

Conozco a pocas personas que no se equivoquen y, casualmente, los que conozco suelen ser unos amargados vitales o, por qué no decirlo, unos cobardes.

Las equivocaciones siempre te enriquecen; las equivocaciones te suman tanto como esos éxitos que te llegan tras el sacrificio o el fracaso.

Pero parece que no todos pueden equivocarse: a unos les cuesta, posiblemente, su vida profesional, mientras otros salen a hombros por la puerta grande.

Feliz noche.

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