viernes, 11 de diciembre de 2015

11.12.2015... Janucá en Madrid.

Al viernes llego medio arrastrando el cuerpo y el sueño.

Las semanas así, ya de diciembre, tan cortas como rápidas, se dibujan entre las sobras del año, los compromisos, la vida del exceso y lo espiritual.

Encuentros, nostalgias y momentos siempre envueltos en un aura que uno no sabe si va o viene.




Ayer volví a asistir a la celebración de la Janucá en la Plaza de la Villa. Un acto entrañable, con menos gente que otros años, con mucha más policía y medidas de seguridad, pero lleno de espiritualidad y misterio. Un acto mágico y sentido.

Janucá, término hebreo, hace referencia a la “Fiesta de las Luces” o «Lucernarias». El nombre Janucá deriva del verbo hebreo “janaj”, que significa “dedicar” o “inaugurar”, festejando que los judíos recobraron el control de Jerusalén y reinauguraron el Templo.


Os dejo esta bella canción: Canto de Janucá, "Maoz Tzur Yeshuatí" (Fortaleza, Roca de mi salvación) Canta: Dudu Fisher.
 Esta canción que se entona después del encendido de las velas de Janucá, fue compuesta en el S. XIII en Alemania, por un autor del cual se conoce sólo su nombre: Mordejay, que se puede leer por las letras que se encuentran al inicio de cada fragmento, como acróstico.
El himno Maoz Tzur que se entona con bello ritmo, relata la salvación de los judíos de distintas amenazas y acosos, desde la salida de Egipto, el regreso a Sión después del exilio babilónico, la salvación en tiempos de Ester y Mordejay, hasta el milagro de Januká.


Y ahora, ya envuelto en libros, mientras las pestañas bajan e irremediablemente cuesta subir, aprovecho para repensar los días y buscar en el descanso la recuperación debida.

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