domingo, 7 de junio de 2015

07.06.2015... Retando...

Termina esta semana con algo de rareza. Parece que ese día festivo, jueves, que nos partió de forma agradecida, el ritmo, ha generado altos y bajos.

Físicamente no ando al cien por cien. Salimos esta mañana a darnos una de esas gustosas sesiones running, por nuestros caminos y el Cerro de los Ángeles. La tendinitis me ha provocado una sobrecarga del tobillo, con la consiguiente inflamación y dolor. ¿Motivo? Ser incapaz de estarme quieto un solo día. 

Andar o correr, correr o andar; andar y correr. El caso es que sin reposo es imposible. Esta mañana lo noté y sentí. Tuve que parar varias veces y caminar haciendo perder el ritmo a mi compañero de carrera y desesperándome yo. Conseguí los 15 km del domingo. Y es que es verdad, nada hay que pueda retener una de estas salidas en domingo. Una salida que no sólo se llena de esfuerzo y sudores; se nos llena de vida y desahogo en ese encuentro casi semanal que, desde hace años, nos genera algo más que paz: forma parte de nosotros. 

Y así volvemos al domingo, ya preparando la semana que entra y que parece se nos llena de actividad y retos. Sí, quiero embarcarme en algún nuevo reto personal, ahora que el trabajo y el clima bajan a un nivel menos vertiginoso. Si toma forma lo comentaré por aquí. Muchas veces uno se propone cosas que luego no llega a conseguir por un motivo u otro.

Siempre igual. Pero ¿qué sería la vida sin esos retos?



Leía hace un rato, parte de la Parashá de esta semana: Shlaj Leja (Números 13-15) Nos viene a hablar, entre otras cosas, de la falta de confianza. En este caso en la falta de confianza en D-s. Pero nos instruye en la falta de confianza en nosotros mismos que, a veces, nos vemos inferiores a los demás y creemos que los demás nos ven como nosotros nos vemos. Eso nos paraliza, nos atemoriza y no nos permite avanzar. Los retos dejan de serlo cuando no intentamos conseguirlos. Sólo se abandona algo cuando no se ha conseguido. Pero no intentarlo es un fracaso.

¿Cuántas veces desconfiamos de nosotros? "La verdad es que me gustaría hacer tal o cuál cosa, pero no me siento con fuerzas, creo que soy incapaz" ¿Por qué? La incapacidad está solo en nuestro pensamiento. A veces es normal tener miedos. El miedo es sano, nos hace ser prudentes, por ejemplo. Pero el miedo no debe paralizarnos. 

La verdad es que la lectura de estos primeros versículos me han animado a comenzar esta semana dando pasos, avanzando. Nunca se sabe.

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