domingo, 10 de mayo de 2015

10.05.2015... Comienza la campaña electoral... escuchando al cuerpo!

Gracias a ese Eterno que nos sigue dando vida, llegamos al domingo como todos los domingos, pensando en la semana que comienza, organizando y preparando objetivos y repasando esos que se quedan en los 'tiempos perdidos' del pasado.

Ha comenzado la campaña electoral para las elecciones autonómicas y municipales que se celebrarán el próximo 24 de este mes. Pensaba dedicar este post de final de semana a dar algunas opiniones sobre lo que pienso, lo que está ocurriendo y lo que puede ocurrir en lo político si los ciudadanos no somos conscientes e inteligentes del valor de nuestro voto. Pensaba también hacer alguna valoración de los candidatos que, aunque no le importe a nadie, a mi me gusta hacerlo, pero hoy no lo pienso hacer. 

Esta campaña electoral la voy a vivir desde la barrera, la primera vez desde hace 30 años (si no recuerdo mal allá por el año '87), y más desde el estudio y el análisis. Son otros momentos, son otras ocupaciones y son otro tipo de campañas electorales. 

Siempre recordaré con enorme cariño aquellas que se vivían en barrios como Vallecas y Villaverde o en pueblos como en el que ahora vivo, Getafe, u otros del sur de Madrid, Parla, Fuenlabrada. Zonas en las que en aquel entonces -y hasta no hace mucho- ser de Alianza Popular o, después, Partido Popular, además de un acto, en muchas ocasiones, de rebeldía frente al social comunismo que nos gobernaba, era un acto de valentía. Pero creíamos, creímos y creemos.

A muchos, de uno y otro lado, a muchos actuales dirigentes o responsables públicos de mi partido, me hubiera gustado ver por Entrevías o el Pozo del Tío Raimundo, tratando de pegar carteles mientras esquivábamos pedradas que parecían misiles. Pero es verdad, aunque a uno le salgan los recuerdos y se le llene el corazón de nostalgias, los tiempos han cambiado para bien.

Si es cierto que parece, en estos tiempos, que los hay que se avergüenzan o vuelven a evitar, decir que son el Partido Popular. Como ni hace 30 años era mi caso, ni lo es ahora, hoy si diré que mi voto, con orgullo, será al Partido Popular. Más adelante opinaré y reflexionaré sobre el por qué. También reflexionaré y opinaré sobre los candidatos, al menos sobre los que me interesan. Pero independientemente de lo que yo opine de ellos (que entre otras cosas no importa a nadie), de que me gusten más o menos, mi candidato es el PP.

Y para no querer escribir y desaprovechar este tiempo del domingo en cuestiones políticas, ha sido demasiado.

Esta mañana hicimos nuestra esperada y deseada sesión running al Cerro de los Ángeles. Deseada y esperada porque hacía un par de semanas que no coincidíamos y, sinceramente, el sol parecía llamarnos a salir corriendo hacia el campo, hacia nuestro Cristo. 

Y así ha sido, C y yo, bajo un sol espectacular que me ha hecho  terminar agotado, disfrutando nuevamente de nuestras conversaciones y silencios, a cada zancada y gota de sudor. 



No deja de ser una terapia, una forma de meditación en equipo. Más allá de escucharnos uno a otro, escuchamos a nuestro cuerpo.

Escuchar al cuerpo es esencial en nuestra vida. Yo lo hago. Sobre todo lo hago los domingos en estas salidas algo más largas. Noto cómo me va respondiendo, siento lo que le falta, lo que le castigo. Voy notando el paso del tiempo y lo que no perdona. Pero aunque parezca mentira, ese esfuerzo, ese sacrificio físico de recorrer 10 ó 16 kms bajo este maravilloso sol, duro sol, que nos ha acompañado hoy, es un motivo de relajación mental. 

Beneficiar al cuerpo es beneficiar a la mente. Soltar, desahogar, encontrarte contigo, escuchar tu cuerpo, sentirlo, es una de las mejores acciones para romper bloqueos mentales e incentivar la motivación para la consecución de metas y objetivos.

En mis sesiones coaching recomiendo siempre, como actividad fundamental a la hora de comenzar un plan de acción dos cosas: escribir todos los días y hacer ejercicio al aire libre, sea andar o correr. Un cuerpo tranquilo consigue tranquilizar nuestra mente. 

Es verdad que cuerpo y mente no son iguales, pero no están separados, no son independientes. El cuerpo hay que sentirlo siempre, si es haciendo ejercicio nos provocará un estado mental repleto de emociones positivas.

Así que así, en positivo, terminamos otra semana que, en general, lo ha sido.

Feliz noche. 

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