domingo, 11 de enero de 2015

11.01.2015... ¿Islamismo, Terrorismo... Tercera Guerra Mundial?

Salí hoy a correr en solitario. Una sesión running deseada y agradecida ya que esta semana que termina no ha sido muy fructífera en lo deportivo. Deben de ser las secuelas de la navidad.

El caso es que, como siempre que corro en soledad, el momento se convierte en un encuentro conmigo mismo y en un estado de meditación y reflexión saludable. 
Uno va repasando a cada zancada sus cosas, generando ideas y buenos pensamientos, limpiando su mente de otros menos buenos y reflexionando sobre todo aquello que, de alguna forma, le preocupa. Lo cierto es que a mi siempre me preocupan cosas, unas en particular y muchas, la mayoría en global.

Y reflexionaba hoy sobre algo que, en los últimos tiempos y, concretamente por los desgraciados acontecimientos acaecidos en los últimos días,  creo nos preocupa a todos: el llamado terrorismo islámico.




De lo que estamos hablando, en estos momentos, no es de un terrorismo particular que no nos concierna, que nos pille lejos, aunque el terrorismo siempre debería de preocuparnos, sea dónde sea. Abro un paréntesis: más a nosotros, españoles, que no hemos dejado de vivirlo de una u otra forma. Pero es cierto que en esta sociedad nuestra, la española, parece que a veces las cosas no van con nosotros.

Vivimos sin darnos cuenta el inicio de una Tercera Guerra Mundial. Podría ser. 

Unos fanáticos, en nombre de su dios, Alá, quieren doblegar al resto del mundo. A esto le podemos llamar terrorismo, fanatismo o, cuando se globaliza: guerra mundial. 

Se veía venir. Algunos podrán tacharme de tremendista. Como en todo, respetables todos. Pero ¿qué significa que alguien forrado en explosivos entre en un centro comercial, en un tren o en un avión y lo vuele por los aires asesinando a todo ser viviente que estuviese allí? ¿Atentado? Sí, es un atentado. ¿Ataque? También. Claro que es un ataque. Es un ataque a la sociedad del  país dónde se produce.

¿Pero qué es el Islam? El islam (en árabe: الإسلام, al-Islām (?·i)) es una religión monoteísta abrahámica cuyo dogma de fe se basa en el libro del Corán, el cual establece como premisa fundamental para sus creyentes que «No hay más Dios que Alá y que Mahoma es el último mensajero de Alá». La palabra árabe Allah, hispanizada como Alá, significa ‘Dios’ y su etimología es la misma de la palabra semítica El, con la que se nombra a Dios en la Biblia. Los eruditos islámicos definen al islam como: «La sumisión a Dios el Altísimo a través delmonoteísmo, la obediencia y el abandono de la idolatría». El libro sagrado del islam es el Corán, dictado por Alá a Mahoma a través de Yibril (el arcángel Gabriel). Los seguidores del islam se denominan musulmanes (del árabe muslim مسلم, 'que se somete'). Atestiguan que Mahoma es el último de los profetas enviados por Dios y sello de la Profecía.

El islam es una religión abrahámica monoteísta que adora exclusivamente a Alá sin copartícipes. Se estima que hay en la actualidad entre 1.000 y 1.200 millones de musulmanes en el mundo. Según el Vaticano, el islam (conjuntamente con todas sus ramificaciones) es la religión más extendida del mundo, ya que recientemente ha superado el número de católicos, y la segunda religión del mundo si se suma el número de fieles de las distintas confesiones del cristianismo.

El islam se inició con la predicación de Mahoma en el año 622 en La Meca (en la actual Arabia Saudita). Bajo el liderazgo de Mahoma y sus sucesores, el islam se extendió rápidamente. Existe discrepancia entre los musulmanes y no musulmanes de si se extendió por imposición religiosa o militar, o por conversión de los pueblos al islam.

¿Y qué es el Islamismo? El islamismo (árabe: الإسلامية al-ʾislāmiyyah; o también إسلام سياسي ʾIslām siyāsī; lit., "islam político") es un conjunto heterogéneo de movimientos políticos cuya ideología y programa político consiste esencialmente en la adaptación de la vida política a los mandatos religiosos del islam. En cambio, según el Diccionario de la lengua española «islamismo» es el «conjunto de dogmas y preceptos morales que constituyen la religión de Mahoma»; mientras que «islamista» es lo «relativo al integrismo musulmán», concepto que califica de «movimiento». En todo caso, no debería confundirse lo "islámico" o "musulmán" (términos que designan a todo lo relativo al islam) con lo "islamista" (lo relativo al islamismo); ni cualquiera de estos términos con el tradicionalismo o el conservadurismo dentro de lo islámico (un "musulmán tradicionalista" o "musulmán conservador" es el que rechaza las interpretaciones liberales o progresistas del islam o lamodernidad -es posible ser musulmán "tradicional" o "conservador" sin ser islamista, y viceversa, puesto que son términos que se refieren en principio a las costumbres y cultura islámica tradicionales-). Se ha señalado la estigmatizaciónque supone identificar como un todo el islam político con el terrorismo islámico o yihadismo (así como identificar sin más el concepto religioso de la yihad con la violencia política o religiosa).

Pero ¿podemos decir que todo Islámico o Musulmán es un terrorista? No. No sólo me parece incorrecto sino un insulto y falta de respeto a la cultura musulmana y a todas las religiones. Lo islámico o musulmán es una religión más, con su cultura y tradiciones,  y las religiones no propician el terrorismo; las religiones provocan la fe, la esperanza a sus creyentes. El terrorismo, en nombre de la religión, sea la que sea, lo provocan los hombres. Como todos los males.

Ejemplos de terrorismos cristianos o judíos conocemos en la historia. Matar en nombre de otro es la excusa perfecta para un terrorista.

Como siempre, como en todo: una educación basada en los extremismos y fundamentalismos, genera extremistas, radicalistas que terminan por convertirse en terroristas.

Una educación en valores cívicos, hace ciudadanos que se respetan y conviven.

Los hay que esconden sus instintos asesinos bajo religiones, nacionalismos, deporte, partidos políticos o cualquier excusa que encuentren a su alcance para envolver un comportamiento ajeno a una convivencia normal. Es su forma de vida. Ejemplos podemos leer y escuchar, desgraciadamente, en las noticias todos los días.

Pero problema con el que nos encontramos ahora es que ha crecido un movimiento, perfectamente articulado y estructurado, que bajo la bandera de una religión, la musulmana, está amenazando la libre vida y convivencia del resto del mundo.

Esto supone un peligro global, mundial: desde mi punto de vista supone el mayor peligro habido en la historia desde Hitler.

Os voy a dejar dos artículos que me han parecido muy interesantes y nos abren algo más la mente hoy: 'La enfermedad del Islam' escrito por nuestro querido Lorenzo Silva y 'Islam, islamismo, yihadismo… ¿qué es cada cosa y qué significa?' escrito por José Javier Esparza.

Se debe ser cauto, sin duda. No podemos, ni debemos, entre unos y otros, provocar y alentar actos con claro significado xenófobo. 

Trabajemos y aunemos fuerzas por defender la libertad, la convivencia y la igualdad de todos. Y frente al terrorismo unión. Somos más. 

No me apetece hoy aludir por aquí al sentimiento de responsabilidad patriótico, de unión política, que frente a detestables actos como los vividos, se han ejemplificado en otros países. Lo haré. Lo envidio.

Me quedo con la famosa cita de Voltaire: 

"Yo no estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero me pelearía para que usted pudiera decirlo."

No hay comentarios:

Publicar un comentario