jueves, 6 de noviembre de 2014

La recién nacida que salvó a su gemela con un abrazo.



La práctica médica a veces requiere de situaciones extremas para subir un nuevo escalón, como la que se presentó en 1995 con las gemelas Brielle y Kyrie Jackson, hermanas que habían nacido prematuramente en la doceava semana de gestación. Actualmente Brielle y Kyrie Jackson siguen compartiendo el mismo vínculo y cercanía que diecinueve años atrás salvó la vida de la más débil de ellas. Su foto actual, difundida por los medios, contrasta y sirve de hilo al recuerdo de lo que ocurrió hace casi dos décadas. Algo que no sólo cambió sus vidas, sino también los conceptos de la neonatología. 

DOS VIDAS Y UN DESTINO 
Ambas nacieron el 17 de octubre y en ese entonces el protocolo médico en Estados Unidos exigía que ambas fueran puestas en incubadoras diferentes para que no tuvieran contacto y así evitar el contagio de alguna posible infección. Sin embargo, mientras Kyrie se fortalecía y empezaba a ganar peso, su hermana Brielle comenzó a tener problemas respiratorios. Su nivel de oxígeno en sangre era bajo y no ganaba peso. Para el 12 de noviembre la situación de Brielle era claramente peor. Sus pequeños brazos y piernas se volvieron azules mientras se ahogaba al respirar. Su ritmo cardiaco se disparó y su familia, con lágrimas en los ojos, se preparaba para lo peor. 
Los médicos intentaron todas las medidas conocidas, pero el estado de la bebé no mejoraba. En ese momento la enfermera Gayle Kasparian solicitó a la familia permiso para intentar un método conocido en Europa, pero casi desconocido en Estados Unidos: Colocar a ambas hermanas en la misma incubadora. Con el visto bueno de los padres, las niñas fueron puestas una al lado de la otra. 

Con las pocas fuerzas que tenía, Brielle se pegó a su hermana. Sin saberse cómo su corazón comenzó a estabilizarse y en pocos minutos sus niveles de oxígeno en la sangre subieron. El cariño y calor humano, no cabe duda, no pudieron medirse. 

Pero lo realmente conmovedor vendría después: Conforme Brielle se dormía, su hermana fue estirando su brazo hasta abrazarla completamente. Ya dadas de alta, los padres continuaron con la misma idea y las colocaron en la misma cama. La salud de ambas siguió mejorando. Incluso hasta cinco años después, ambas hermanas siguieron compartiendo la misma cama. Las gemelas Brielle y Kyrie Jackson en la actualidad 

EL ABRAZO CAMBIÓ LA CIENCIA 
El “abrazo salvador” de Kyrie (Rescuing Hug), llamó la atención de medios como CNN, Life Magazine y Reader’s Digest, así como el interés de los médicos que estudian la eficacia de este método para tratar a gemelos, trillizos y cuatrillizos prematuros. Así, The University of Massachusetts Memorial analizó unos cien casos de bebés que nacieron prematuros y compartieron la incubadora con su gemelo o mellizo: los doctores no encontraron un solo caso de infección entre los recién nacidos.


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