A veces tengo la sensación de que a la mayoría le da igual una cosa que otra, unos que otros. No es lo mismo y entenderlo así puede tener consecuencias de las que podemos arrepentirnos. La indiferencia es un defecto social importantísimo.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
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