Todos tenemos una historia que contar, más o menos interesante. A veces nos quedamos hipnotizados con esas historias que nos cuentan los demás, sin darnos cuenta que la nuestra, tal vez, sólo haga falta escribirla.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
Es cierto, como lo es también que cada persona es un mundo. Benditos aquellos que en el suyo son felices y bienaventurados sean los que en ocasiones no lo son.
ResponderEliminarUn abrazo