Cada uno se impone a sí mismo su propia moral y podríamos decir que hay tantas moralidades como tipos de personas. Pero no. Lo moral es moral y lo amoral amoral lo vea quién lo vea, lo sienta desde el punto de vista que lo sienta.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
Comentarios
Publicar un comentario