miércoles, 11 de septiembre de 2013

Inmersiones Mentales 5.

Se escribe mucho, se opina, últimamente sobre la conveniencia o no de las listas abiertas para elegir a nuestros representantes  y sobre la democracia interna de los partidos a la hora de elegir a sus candidatos.
Es cierto que todas las opiniones que se están vertiendo sobre estas cuestiones, en discursos o artículos, no sólo son respetables sino que prácticamente en su totalidad son compartidas por la mayoría de los que nos dedicamos a la actividad pública.
Pero lo cierto, también, es que no a todos los que opinan se les puede dar el mismo valor ya que, dependiendo de sus responsabilidades orgánicas, dependiendo de su momento político o personal, podemos  vislumbrar discursos oportunista o interesados.
España tiene una madurez política y democrática lo suficientemente importante como para que se den pasos hacia adelante a la hora de profundizar, todavía más, en cómo queremos que sean elegidos nuestros representantes políticos.
Estamos viviendo un momento en el que los ciudadanos, los electores, son críticos y exigentes con los partidos políticos y sus representantes. Se sienten defraudados y engañados. No se ha sabido conectar con la sociedad porque la sociedad ha ido por un camino y los políticos, en cierto modo, lo han hecho por otro. El ciudadano no cree ni en el político ni en sus organizaciones.
¿Podemos culpar de ello a los partidos políticos en como tal? Creo que no; debemos culpar a algunas personas que forman parte de organizaciones políticas y que con sus actos e intereses individuales han desprestigiado la labor y el servicio político.
¿Cómo se conseguiría volver a conectar con el ciudadano de a pie? Además de no engañándole, algo importante pero difícil para algunos, sería haciéndole partícipe, desde el principio, de la elección de sus candidatos y posteriormente de sus representantes políticos. Haciéndole partícipe de la esencia de la democracia.
¿Y por qué no comenzamos por democratizar internamente los partidos como primer paso para la elección abierta de nuestros representantes políticos?

1 comentario:

  1. Así lo pienso yo también; y sobre todo doy el sí por respuesta a tan interesante última pregunta, deseando a la vez se lleve a efecto la realización de su proceso cuanto antes, porque el problema que por ausencia acarrea, requiere tal cumplimiento.

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