jueves, 18 de julio de 2013

El hombre esconde un instinto de maldad frente a sus semejantes muy superior que el  resto de los animales.

4 comentarios:

  1. Y va aliviándose conforme se avanza en edad —si se es consciente y se quiere—. ¡Es posible, Jose!, ya que somos dueños de nuestro interior y nadie salvo el dominio de nuestros pensamientos lo pueden. Sé que vas dirigido a la generalidad, por lo que quiero sobre ello excluirte, Pues sé de ti: “por sus frutos los conoceréis” (Lc. 6.43-44).

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  2. maripacecilla18/7/13 22:34

    Hay en el ser humano una dualidad que debe superar. En él conviven maldad y bondad, valor y cobardía, miedo y amor. Es la libertad que hay que asumir como un don y una tarea a desarrollar cada día. Una batalla en la que se pone en juego la esencia en la que fuimos creados.

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  3. maripacecilla:
    Tenemos conciencia de lo que escribes y si bien se desarrolla todo ello en nosotros y aún por influencia externa también, considero imprescindible se les dé o no camino a su evolución cuando nacen en el pensamiento.
    Tu comentario, muy bueno.

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  4. KALIKATRES20/7/13 0:51

    A menudo os leo, observando que decís verdades como templos. Lo que me anima también a mí a intervenir en ocasiones.

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