Inmediatamente he pasado a pensar en esas migas de harina, andaluzas, bien hechas y que para mí son un manjar con el que disfruto almorzando de vez en cuando –y mira por dónde hoy he gozado con ellas–. Y he mezclado CAPRICHO con APETENCIA, razonando que esta última palabra es la que realmente origina mi deseo y no un CAPRICHO, por lo que tranquilo quedo respecto a la recomendación de Séneca. Y aclaro: Migas de harina de sémola de trigo, con pimientos verdes fritos, pescado y un buen vaso de gazpacho andaluz; Los torreznos los evito por el asunto de la grasa. Me he permitido el lujo de salir de los acostumbrados textos de comentarios basándome en: CUANDO EL SILENCIO ME LLAMA... … SUSPIROS, VÓMITOS,…DEMÁS AVERÍAS,… Un abrazo
Åvinu shêbashåmaím, yithqadesh Shimkhå, Tåvo Malkhuthkhå, ye'åsê Retsonkhå kevashamaím ken bå'årêts. Êth lêkhêm khuqenu ten lånu hayom. Uslakh lånu 'al khatå'eynu kefí shêsolkhím gam anakhnu lakhotím lånu. Vë'al tëvi'enu lidey nisåyon, ki 'im khaltsenu min hårå. Ki lëkhå HaMamlåkhåh, HaGvuråh vëHaTif'êrêth lë'olmey 'olåmím. Åmen. El Padre Nuestro es una de las Oraciones más bellas que existen. Eso pienso. Me he interesado últimamente en buscar por ahí la Oración en hebreo. No es fácil y estoy encontrando algunas diferencias entre unos y otros. Aunque por aquí dejo algunos ejemplos , me gustaría, si alguién tiene a bien, recibir sugerencias del auténtico Padre Nuestro en len gua hebrea. Es posible que sea alguno de éstos, pero tengo mis dudas. (la transliteración se lee de izquierda a derecha) Abienu shebashamayim yitkadesh shimcha, tabo malchutecha, yease retsoncha ba’aretz kebashamayim . Ten lanu et lechem yoman, uslach lanu al chataeinu, kefi ...
Soy de pueblo. Mis padres son de pueblo. Cada vez tengo más claro que los que habitualmente habitamos ciudades, somos más gilipollas. ¿Por qué? Porque mientras estamos rodeados de ruido y asfalto, queremos un pueblo. Y los que lo tenemos, solemos negarlo.
Cuántas veces piensas decir o no decir. Y a veces callas por prudencia, por no molestar. Pero en ocasiones ese callar es un triunfo para el resto. Eso de callar por no ofender, tiene trampas.
Inmediatamente he pasado a pensar en esas migas de harina, andaluzas, bien hechas y que para mí son un manjar con el que disfruto almorzando de vez en cuando –y mira por dónde hoy he gozado con ellas–. Y he mezclado CAPRICHO con APETENCIA, razonando que esta última palabra es la que realmente origina mi deseo y no un CAPRICHO, por lo que tranquilo quedo respecto a la recomendación de Séneca.
ResponderEliminarY aclaro: Migas de harina de sémola de trigo, con pimientos verdes fritos, pescado y un buen vaso de gazpacho andaluz; Los torreznos los evito por el asunto de la grasa.
Me he permitido el lujo de salir de los acostumbrados textos de comentarios basándome en:
CUANDO EL SILENCIO ME LLAMA...
… SUSPIROS, VÓMITOS,…DEMÁS AVERÍAS,…
Un abrazo