117.5.13. La máxima expresión de la libertad es decir y escribir lo que uno piensa y siente utilizando y buscando la belleza en la palabra hacia el bien común. En cambio aquellos que utilizan la palabra como una especie de onanismo público pueden llegar a caer en el más absoluto silencio social.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
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