Qué buenas charlas salen de los Pesoes. ¡Seis millones de parados!, dicen —yo ya no sé si son seis o cinco, según quienes lo publiquen—. De todas formas yo preguntaría: ¿seis o uno?, y de ser uno: ¿de quienes los otros cinco?. Las medidas para procurar vencer a la crisis ya las estamos conociendo, gusten o no gusten. Pero, ¿qué medidas se tomaron cuando comenzó la deriva?, ¡todo lo contrario!: Arcas sin monea y repletas de facturas, más … 1, 2, 3, 4, 5 millones de parados. ¿Hubo tiempo con cinco veces más que el millón de ahora para poner medios, o no interesaba?; Parece como si esa fuera la mejor forma de cargarse al contrario, o sea, dejándole la ya conocida herencia. Habrá media España que se lo trague todo, la otra media no nos lo tragamos.
Dejemos de esperar que las condiciones sean perfectas. Nunca lo van a ser. La gente que espera el momento ideal para empezar generalmente termina esperando toda la vida. Así que empieza.
Dejemos de esperar que la vida nos dé permiso para cambiar de dirección. Somos los únicos que podemos dárnoslo, y llevamos más tiempo del que creemos esperando una señal que nunca va a llegar sola
Qué buenas charlas salen de los Pesoes. ¡Seis millones de parados!, dicen —yo ya no sé si son seis o cinco, según quienes lo publiquen—. De todas formas yo preguntaría: ¿seis o uno?, y de ser uno: ¿de quienes los otros cinco?.
ResponderEliminarLas medidas para procurar vencer a la crisis ya las estamos conociendo, gusten o no gusten. Pero, ¿qué medidas se tomaron cuando comenzó la deriva?, ¡todo lo contrario!: Arcas sin monea y repletas de facturas, más … 1, 2, 3, 4, 5 millones de parados. ¿Hubo tiempo con cinco veces más que el millón de ahora para poner medios, o no interesaba?; Parece como si esa fuera la mejor forma de cargarse al contrario, o sea, dejándole la ya conocida herencia. Habrá media España que se lo trague todo, la otra media no nos lo tragamos.