Reflexiones, suspiros, vómitos, anotaciones en mi MOLESKINE y demás averías y desvaríos poéticos, filosóficos, espirituales y políticos.
52.2.13
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52.2.13. Soy de la opinión que vivimos llenos de problemas y cuando los creemos solucionados nos creamos otros. Y así continuamente. Tal vez nuestra vida sea un problema.
Un problema y gordo, como se suele decir. Desde que comenzamos a entrar en este nuestro mundo, lo hacemos con dolor y por si acaso no ha sido así, la comadrona nos da unos golpecitos en el pompi para que lloremos y así responder que respiramos. Nuestros problemas y nuestras alegrías se alternan dependiendo bastante de nuestro entorno social, familiar o personal. Mo te libras de ninguna de las dos cosas, no veo nada por medio. Nadie lo puede evitar, con ello no quiero aliviarme como bien dice el refrán ‘Mal de muchos, consuelo de tontos’. Sí que aprovecho para desearte alegrías y no problemas. Más aún, jolines, que no me cuesta deseártelo: ¡Bendito seas!.
Åvinu shêbashåmaím, yithqadesh Shimkhå, Tåvo Malkhuthkhå, ye'åsê Retsonkhå kevashamaím ken bå'årêts. Êth lêkhêm khuqenu ten lånu hayom. Uslakh lånu 'al khatå'eynu kefí shêsolkhím gam anakhnu lakhotím lånu. Vë'al tëvi'enu lidey nisåyon, ki 'im khaltsenu min hårå. Ki lëkhå HaMamlåkhåh, HaGvuråh vëHaTif'êrêth lë'olmey 'olåmím. Åmen. El Padre Nuestro es una de las Oraciones más bellas que existen. Eso pienso. Me he interesado últimamente en buscar por ahí la Oración en hebreo. No es fácil y estoy encontrando algunas diferencias entre unos y otros. Aunque por aquí dejo algunos ejemplos , me gustaría, si alguién tiene a bien, recibir sugerencias del auténtico Padre Nuestro en len gua hebrea. Es posible que sea alguno de éstos, pero tengo mis dudas. (la transliteración se lee de izquierda a derecha) Abienu shebashamayim yitkadesh shimcha, tabo malchutecha, yease retsoncha ba’aretz kebashamayim . Ten lanu et lechem yoman, uslach lanu al chataeinu, kefi ...
Soy de pueblo. Mis padres son de pueblo. Cada vez tengo más claro que los que habitualmente habitamos ciudades, somos más gilipollas. ¿Por qué? Porque mientras estamos rodeados de ruido y asfalto, queremos un pueblo. Y los que lo tenemos, solemos negarlo.
Cuántas veces piensas decir o no decir. Y a veces callas por prudencia, por no molestar. Pero en ocasiones ese callar es un triunfo para el resto. Eso de callar por no ofender, tiene trampas.
jueves, 28 de febrero de 2013
ResponderEliminarNos creamos otros o bien nos los crean los demás, hay de todo ‘como en botica’
Sí Jose, sí, y nos damos cuenta cuando los tenemos, porque cuando gozamos de felicidad no nos acordamos de tales problemas.
ResponderEliminarUn problema y gordo, como se suele decir.
ResponderEliminarDesde que comenzamos a entrar en este nuestro mundo, lo hacemos con dolor y por si acaso no ha sido así, la comadrona nos da unos golpecitos en el pompi para que lloremos y así responder que respiramos.
Nuestros problemas y nuestras alegrías se alternan dependiendo bastante de nuestro entorno social, familiar o personal. Mo te libras de ninguna de las dos cosas, no veo nada por medio. Nadie lo puede evitar, con ello no quiero aliviarme como bien dice el refrán ‘Mal de muchos, consuelo de tontos’.
Sí que aprovecho para desearte alegrías y no problemas. Más aún, jolines, que no me cuesta deseártelo: ¡Bendito seas!.