Cojamos dos vasijas, en una de ellas introduciremos UNA MANZANA SANA CON VARIAS PODRIDAS, y en la otra, UNA MANZANA PODRIDA CON VARIAS SANAS. Pasados unos días, TODAS LAS MANZANAS DE LAS DOS VASIJAS ESTARÁN PODRIDAS y no al contrario. ‘La fuerza de contagio’. ¡Cuidado con saber estar o no estar en este mundo, ser o no ser de él!. ¡Cuidado con las compañías, nos advertían nuestros padres!. Y para cerrar: Respondió Jesús: ‘Mi reino no es de este mundo, …’ (Juan 18: 36-37). J.
Åvinu shêbashåmaím, yithqadesh Shimkhå, Tåvo Malkhuthkhå, ye'åsê Retsonkhå kevashamaím ken bå'årêts. Êth lêkhêm khuqenu ten lånu hayom. Uslakh lånu 'al khatå'eynu kefí shêsolkhím gam anakhnu lakhotím lånu. Vë'al tëvi'enu lidey nisåyon, ki 'im khaltsenu min hårå. Ki lëkhå HaMamlåkhåh, HaGvuråh vëHaTif'êrêth lë'olmey 'olåmím. Åmen. El Padre Nuestro es una de las Oraciones más bellas que existen. Eso pienso. Me he interesado últimamente en buscar por ahí la Oración en hebreo. No es fácil y estoy encontrando algunas diferencias entre unos y otros. Aunque por aquí dejo algunos ejemplos , me gustaría, si alguién tiene a bien, recibir sugerencias del auténtico Padre Nuestro en len gua hebrea. Es posible que sea alguno de éstos, pero tengo mis dudas. (la transliteración se lee de izquierda a derecha) Abienu shebashamayim yitkadesh shimcha, tabo malchutecha, yease retsoncha ba’aretz kebashamayim . Ten lanu et lechem yoman, uslach lanu al chataeinu, kefi ...
Estos días están siendo algo especiales. Piensas, reflexionas, meditas, oras. Y lo que tienes más claro es que ya no te toca agradar al mundo, te toca agradar a Dios.
Cojamos dos vasijas, en una de ellas introduciremos UNA MANZANA SANA CON VARIAS PODRIDAS, y en la otra, UNA MANZANA PODRIDA CON VARIAS SANAS. Pasados unos días, TODAS LAS MANZANAS DE LAS DOS VASIJAS ESTARÁN PODRIDAS y no al contrario.
ResponderEliminar‘La fuerza de contagio’.
¡Cuidado con saber estar o no estar en este mundo, ser o no ser de él!. ¡Cuidado con las compañías, nos advertían nuestros padres!.
Y para cerrar: Respondió Jesús: ‘Mi reino no es de este mundo, …’ (Juan 18: 36-37).
J.