Siempre he preferido la verdad, aunque sea triste, que una mentira que me produzca alegría.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
Totalmente de acuerdo ...
ResponderEliminarComo yo también prefiero ,una Verdad que duela a una Mentira descubierta...