Mi meta estos días de calor veraniego es terminar el día consiguiendo salir a correr un rato, mucho o poco tiempo, lo que apetezca y aguante. Los kilómetros, este agosto, es lo de menos.
Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
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