Querido hijo...

Nunca 'hagas leña del árbol caído'. El árbol caído siempre puede levantar si no ha sido arrancado de raíz; también puede renacer si dejó sus semillas al caer. Lo cierto es que mañana el árbol puedes ser tú y no querrás sentir tus ramas y tronco arder.

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51.2.13

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