Hay una frase que deberíamos repetirnos de vez en cuando: el pasado, pasado es. No podemos modificarlo. Podemos comprenderlo, aprender de él, pedir perdón por nuestros errores, perdonar a quienes nos hicieron daño y, si es necesario, llorar aquello que perdimos.
llegue aca buscando a Höderlin, y tu blog parece contener muchas cosas copadas!
ResponderEliminarAbrazo, bloggero!