La vida es como un libro en blanco y cada uno escribe sus páginas como quiere y desea. Pasan los días, meses y años y cada uno llena sus páginas de experiencias, alegrías o penas. es la historia, la historia de nuestra vida. Hay libros gruesos o delgados, depende, como en nuestras estanterías, incluso los hay con esas páginas que no dicen. El límite se lo pone cada uno a lo largo del camino. Unos tocan el suelo y vuelan hasta el cielo y otros se mantienen flotando llevados por el viento. Los hay con rumbo fijo y aquellos que como una veleta se mueven dependiendo del viento.

¿Y cómo trato de escribir mis páginas yo? Depende. A veces toco el cielo y otras el suelo, a veces río y otras lloro; depende del día, depende de la página que escribo. Siempre aprendiendo y también errando; siempre soñando y arriesgando. Así es. ¿Mejor, peor? Quién sabe qué. Vivo y soy yo; tan sólo eso ya es auténtico.

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