Tenía casi olvidado
mi nombre
me relamía el interior
y ocultaba la decadencia
de toda una vida

me sangraban las pupilas
y dolían mis pensamientos
mientras dormitaban
en el final...


¿qué final?

aquél

en el que olvidé

mi nombre

y no encontré

ni pensamientos
ni supe quién eras
ni tan siquiera
quién soy

Comentarios

Por si te interesa...

Padre Nuestro en Hebreo