Solo el esfuerzo genera frutos, pero no siempre los frutos son los esperados. No rendir, si no es a la primera será a la segunda y si no a la tercera. Siempre fe, siempre esperanza.
Te levantas y crees que tendrás un día, te acuestas y has tenido otro. ¿Qué quiere decir? Que los días son como los vamos haciendo a cada instante… ni bien ni mal, pero los nuestros.
Si te sientes diferente al resto, no te agobies; si crees que todo se pone en tu contra, no te desanimes y si por un momento te sientes sin fuerzas, recuerda siempre que todo pasará y volverás a estar bien. Acaba de amanecer, la noche pasa.