Cada día cometo un error, y ya son años. Cada día camino más despacio, me cuesta más llegar, por los años. Pero no dejo de intentarlo y por eso siempre iré por delante de todos los que no lo intentan.
Todos tenemos demasiados ‘nunca más’ atravesados en la cabeza, en el corazón. Per solemos volver y volver sin pensar que tan solo debemos decidir hacer y no decir: nunca más.