lunes, 1 de diciembre de 2014

Autoedición: Ventajas e Inconvenientes

Después de haber comparado el modelo de publicación tradicional con el ofrecido por el mundo de la autoedición, ahora quiero glosar las ventajas e inconvenientes de la autoedición… que tiene muchas de ambas.

Para tratar de ser lo más organizado posible, he dividido la entrada en dos grandes apartados: ‘El producto’, en el que hablaré del libro como tal, y ‘La distribución’, en el que me centraré en lo que podremos hacer (o no) una vez que nuestro libro ya esté creado como tal.

1. El producto.

Inconvenientes

Desaparece la figura del “editor de verdad”
Los editores de algunas editoriales pequeñas están creando unas colecciones muy cuidadas que se basan en un cuidadoso trabajo de selección y edición. Esto hace que yo, por ejemplo, sepa que me van a interesar casi todos los lanzamientos de editoriales como Blackie Books o Impedimenta, y me arriesgue a comprar novelas de autores que para mí son unos completos desconocidos.

Si autoeditamos, perderemos ese factor de “confianza en el editor” que tienen muchos lectores. El autor será el que se tenga que ganar la confianza de sus lectores, sin ayuda de nadie.
El autor es el encargado de buscar a sus colaboradores de referencia

Al autoeditar, seremos nosotros los encargados de buscar un corrector, maquetador, ilustrador en caso de que sea necesario, diseñador, etc. Si no lo hacemos bien, si no logramos encontrar a los profesionales adecuados o si decidimos hacer nosotros mismos el trabajo de alguno de ellos, correremos el peligro de que la edición de nuestra novela termine dejando mucho que desear.

Recordemos que, como dice la famosa cita, nunca hay dos oportunidades para dar una primera impresión. Así que deberemos esmerarnos en que esa primera impresión sea la mejor posible.
Ventajas
Desaparece la figura del “editor intermediario”

Si bien he alabado el trabajo de muchos editores independientes, hay otros muchos editores que sólo son meros intermediarios entre el autor y su público. No creo que este tipo de editores le interesen a nadie hoy en día, porque no hacen más que alargar una cadena de intermediarios ya de por sí demasiado larga.
Control absoluto del producto final

El autor tiene el poder de crear el producto que considere ideal. Los únicos límites serán su habilidad, su imaginación… y su presupuesto, claro. También podrá poner la novela a la venta al precio que considere el más adecuado, evitando así algunos excesos editoriales, que de todo hay.

Po rúltimo, será el “amo y señor” de todos los ejemplares destinados a promoción, blogs y prensa, lo que puede ser muy útil a nada que el autor cuente con un par de contactos.


2. La distribución

Inconvenientes
El ISBN de autoedición

La mayoría de las librerías no aceptan ejemplares con ISBN de autoedición. A este inconveniente no le voy a dedicar demasiado tiempo, porque es algo que se puede soslayar fácilmente si autoeditamos con alguna de las muchas empresas que nos ofrecen autoeditar con un ISBN editorial.
Ejemplares en depósito

Lo normal es que las librerías tengan reparos a la hora de poner a la venta la novela de un autor desconocido… más aún cuando éste no viene avalado por ninguna editorial.

Para salvar esta barrera inicial, seguramente tengas que dejar tus libros en depósito. Eso significa que dejarás un número de libros en la librería y que el librero sólo te pagará el porcentaje acordado una vez los haya vendido, devolviéndote los ejemplares sobrantes.

También puedes acordar que el librero se quede con un porcentaje mayor de las ventas a cambio de no devolverte los ejemplares sobrantes… pero eso ya depende de tus habilidades negociadoras

Ventajas

Distribución más ajustada a objetivos

Las distribuidoras a veces toman decisiones que la razón no entiende. Lo mismo le piden a una editorial 2000 ejemplares de un libro que, por temática, difícilmente venderá más de 500; que se niegan a distribuir más de 200 ejemplares de otros títulos que a priori podrían ser mucho más mediáticos.

Es un mercado muy extraño.

Si el autor sabe dónde está su público, y recordemos que el autor es el que mejor debe saber a quién puede interesar o no su novela, puede centrarse en esos objetivos y distribuir sus ejemplares de un modo muy efectivo.
Venta online

No diré nada nuevo si repito que Internet lo ha cambiado todo. Si alguien llega a conocer a un autor novel fuera de su ciudad (donde el autor podría asistir a talleres, grupos de lectura y otro tipo de eventos en los que poder hacer contactos), será gracias a Internet.

Entonces, ¿por qué no aprovechar ese mismo medio para vender nuestros libros?

Una vez que alguien se interesa por nosotros, debemos pensar que está a un sólo click de leer la sinopsis de nuestra novela, y quién sabe si tal vez de comprarla en caso de que le parezca interesante. Centrémonos en eso y facilitémosle al lector la tarea de comprar nuestro libro.

Como veis, nada es ni blanco ni negro. Todo depende de los medios de los que dispongamos, de la iniciativa que tengamos y, por qué no decirlo, de las ofertas que hayamos recibido.

El mensaje que quiero transmitir es muy simple: está claro que lo mejor es publicar con una gran editorial que nos concierte entrevistas a doble página en todos los diarios nacionales. Pero, dependiendo de las ofertas que recibamos, tengamos en cuenta que la autoedición puede terminar siendo mucho más ventajosa que pubicar con según y qué editorial de dudosa reputación.

Una vez dicho esto… ¡que cada uno elija!

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